martes, 4 de noviembre de 2014

El Jardín Secreto


Secreto lo que es secreto dejó de ser hace mucho tiempo, pero se ha convertido en uno de los imprescindibles de las salidas madrileñas. Si lo que queréis es sorprender, tomar un postre delicioso o un buen cóctel pasaos por el Jardín Secreto (calle Conde Duque, 3) y disfrutad de un ratito de magia. Las cenas son otra cosa, para mi gusto con carta escueta y cantidades muy escasas, la verdad es que después de merendar allí varias veces y probar sus dulces, en este sentido me decepcionó un poco.


 
 

 
Nuestra recomendación es que pidáis un postre para compartir porque son enormes, y un cóctel, café, chocolate o té dependiendo de la hora del día para acompañarlo. Por lo que nunca solemos salir contentos es por los camareros, que suelen meterte bastante prisa llevándote la cuenta a la mesa sin pedirla, y no suelen ser demasiado amables, pero aún así el mobiliario, la luz y la magia que se respira hacen que siempre esté hasta arriba.


 


 






Y vosotros, ¿conocíais el Jardín Secreto?, ¿tenéis alguna opinión diferente a la mía?

 
Hasta pronto, ¡no dejéis de sonreír!